Un patrimonio disperso

La iglesia de San Juan Bautista de Tamariz de Campos fue desmantelada a finales de los años 40 del siglo XX, cuando aún estaba en perfecto estado. Su patrimonio se dispersó: el retablo mayor acabó en la Catedral de Santander, otros retablos fueron vendidos a parroquias de Asturias.

Hoy solo quedan la portada renacentista del siglo XVI y los restos de una torre que puede derrumbarse en cualquier momento.

🔴 En la Lista Roja del Patrimonio desde 2022
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Estado actual: La torre presenta graves daños estructurales y riesgo de derrumbe inminente. La portada renacentista también está en peligro si la torre cae.

Restos de la iglesia de San Juan Bautista de Tamariz de Campos: portada renacentista y torre en ruinas
Restos actuales de la iglesia: portada renacentista y torre en ruinas

Historia de la iglesia

La portada renacentista (siglo XVI)

La portada muestra un arco de medio punto, decorado en las enjutas con dos medallones de la Virgen con el niño y de San Juan Bautista con el Cordero de Dios, flanqueado por columnas estriadas sobre altos plintos; entablamiento con ángeles, y frontón triangular, en cuyo centro va la figura del Padre Eterno, en actitud de bendecir.

Se puede fechar en 1554; su estilo cae dentro del arte de Miguel de Espinosa, posible autor, que por aquellos años labraba la fachada meridional del templo de Santiago de Medina de Rioseco, donde se observan evidentes analogías en la manera de estar tratados los relieves.

Descripción del siglo XIX

Al final del siglo XIX, la iglesia aún estaba abierta al culto. Así la describe el cronista Andrés García Pérez en "El libro de Cuenca de Campos":

Ostenta una torre de piedra blanca, una graciosa portada de estilo jónico y un artesonado techo sobre cuatro pesados arcos de medio punto que se apoyan en el centro de la iglesia en dos pilares cilíndricos, relativamente tan delgados, que a primera vista parece, que no sostienen, sino que cuelgan de dichos arcos.

El desmantelamiento (años 40 del siglo XX)

A finales de los años 40 del siglo XX, le debió parecer a alguien que dos iglesias eran demasiadas para un pueblo como Tamariz, por lo que se decidió desarmar esta iglesia —que se encontraba en perfecto estado, utilizándose para actos litúrgicos en determinadas ocasiones— y emplear algunos de sus elementos para otros lugares.

El patrimonio disperso

Tras el desmantelamiento, el patrimonio artístico de la iglesia de San Juan se dispersó por varios lugares de España. Hoy se puede encontrar en la Catedral de Santander, en parroquias de Asturias, y en la iglesia de San Pedro de Tamariz.

Retablo Mayor – Catedral de Santander

El retablo mayor, barroco, se llevó a la Catedral de Santander, donde fue cortado, dorado y se cambiaron las imágenes originales (San Juan Bautista, San Zacarías, Santa Isabel, San Joaquín y Santa Ana) por otras que convenían a la devoción del lugar. Hoy ocupa el altar mayor de dicha Catedral.

Texto del libro "La Catedral de Santander. Patrimonio monumental" (1997)

Páginas del libro sobre el retablo de la Catedral de Santander

Páginas 284-285 del libro (clic para ampliar)

Tras el incendio se cambiaría por completo el aspecto interior de la capilla mayor. Ya en agosto de 1948 el cabildo se planteó la necesidad de contactar con la Dirección General de Regiones Devastadas para dotar a la Catedral de piezas necesarias para su culto y ornato. En enero del año siguiente dicho organismo oficial enviaba a Santander, a instancias del Marqués de Lozoya, un retablo procedente de la iglesia de San Juan de Tamariz de Campos (Valladolid) que incluía en su estructura tres relieves con escenas de la vida de San Juan en el banco, de los que se conservan el Bautismo de Cristo y el Nacimiento del Bautista; los bultos de San Juan -titular del templo vallisoletano-, San Zacarías y Santa Isabel; un relieve de la Asunción y tres escenas de la Anunciación, el Martirio del Bautista y la Visitación. Desde su origen se habían añadido al retablo, como polseras, pequeños relieves representando apóstoles. Entonces gran parte de su arquitectura carecía de policromía.

Este retablo barroco corresponde a fechas cercanas a 1710 y se sitúa en la órbita del ensamblador vallisoletano Alonso del Manzano. Con mucha probabilidad pudo ser autor de sus relieves y figuras el escultor riosecano Tomás de Sierra, de quien sólo conservamos hoy los relieves de la Asunción y las escenas del banco del ático. Pero los relieves de la predela y el apostolado de las pulseras corresponden a un momento anterior, en el tránsito de los siglos XVI al XVII. Para adaptarlo a su nuevo emplazamiento y advocación fue restaurado por Tomás Beranga. Tras su limpieza, se procedió a dorar y policromar gran parte de su superficie, labor encargada a Antonio Valle. Paralelamente el escultor Julián Alangua se encargó de tallar las nuevas imágenes de la Asunción -patrona del templo- y los Santos Mártires Emeterio y Celedonio, finalizándolas en 1950.

Fuente: POLO SÁNCHEZ, Julio Juan. "III. Arte y patrimonio mueble. El arte mueble de la Catedral de Santander hoy" en CASADO SOTO, José Luis (ed.). La Catedral de Santander. Patrimonio monumental. Santander: Fundación Marcelino Botín, 1997. p. 284-285.

Notas de prensa del "Diario Montañés" sobre el retablo

Llegada del retablo (29 de enero de 1949)

El día 29 de enero de 1949 llega a Santander, mediante varios viajes en camión, el retablo barroco que constituirá el altar mayor. Procede del pueblo de Tamariz de Campos, y el promotor de la adjudicación ha sido el Marqués de Lozoya. Tiene unas dimensiones de 9 metros de altura, por 8 de ancho. Está realizado en pino del norte, en gran parte sin dorar, y por tanto en su estado natural. Presenta algunos pequeños deterioros. Su descripción viene expresada en estos términos:

En su tabla del centro medio hay una imagen de la Asunción. A ambos lados otras dos hermosas tallas (San Joaquín y Santa Ana). Al pie un piso en tres rectángulos policromados: La presentación de San Juan a Herodías, La degollación de San Juan, y la visita de María a su prima Santa Isabel.

Debajo tres hornacinas que corresponden a San Juan, San Zacarías y Santa Isabel (en tamaño natural).

La parte inferior presenta tres tablas, con motivos de la vida de San Juan.

Entre las columnas externas existen tablas ordenadas verticalmente en las que figuran San Juan Evangelista, San Mateo y otros discípulos.

Seis obreros especialistas, al mando del aparejador D. Guillermo Seivane se han encargado de desmontar, transportar y volver a montar el retablo.

Inicio del montaje (11 de junio de 1949)

El día 11 de junio de 1949 sabemos que: "Inmediatamente se dará comienzo al montaje del retablo mayor que después será recubierto del dorado que le falta".

La restauración y dorado

Sabemos que el altar mayor procedía de una iglesia de la provincia de Valladolid, Tamariz de Campos, del Partido Judicial de Medina de Rioseco. Se procede inmediatamente a su restauración de las partes dañadas y a la posterior tarea de dorarlo y policromarlo en los lugares que lo haga preciso. Se encarga de dicha restauración el artista D. Antonio Valle, quien en el mes de octubre de 1949 calcula que no dará fin a su tarea antes del mes de diciembre, aunque lleva trabajando en el retablo desde el mes de agosto. También procede de Madrid este dorador, a quien ha recomendado el Marqués de Lozoya. Con él y como director de las obras de restauración ha venido a Santander D. Julián Beranga.

Las ménsulas, capiteles, cornisas e impostas se hallaban en el color natural de la madera, bastante sucio y deteriorado en general.

Las imágenes, bajo-relieves, tallas en los cuadros y fajas laterales de los Evangelistas que estaban pintadas, presentaban la misma suciedad que malograba el magnífico efecto de esta notable obra de arte que puede fecharse entre los siglos XVI y XVII.

"... en el altar mayor deberán figurar, en lugar de los santos que originalmente aporta el retablo, La Asunción de la Virgen, San Emeterio y San Celedonio.

Finalización de los trabajos (14 de diciembre de 1949)

El día 14 de diciembre de 1949, sale nuevamente a las páginas de "El Diario Montañés" un artículo que nos limitaremos a resumir:

He seguido con gran curiosidad y satisfacción las obras del retablo: columnas, capiteles, entrepaños y hornacinas. El retoque de relieves de firme y caliente colorido que armonizan con el fondo de oro del conjunto. Resulta una labor acabada tal como está, sin necesidad de oscurecerla con una pátina de artificiosa antigüedad.

No obstante, el Sr. Álvarez Ríos nos confiesa que el retablo quedó tan brillante "...que con una maestría inigualable el Sr. Valle le imprimió una delicada capa de barniz para mitigar su excesivo brillo, y comunicarle una noble presencia que no contrastara escandalosamente con la sobriedad del entorno...". "Había que situarlo en su época" concluye el Sr. Álvarez.

Las nuevas imágenes (1950)

En 1950 aparece la siguiente noticia:

Nos dice que ya ha llegado la imagen de la Asunción, si bien no ha podido contemplarla bien, a causa de la poca luz que recibe el retablo. A continuación lo harán las de San Emeterio y San Celedonio, también obra del escultor Julián Alangua.

Esta imagen de la Virgen ya existía en 1946, cuando apenas se iniciaban las obras de reconstrucción, y mucho antes de que llegara el retablo proveniente de Tamariz. Al parecer, la cara de la imagen de la Virgen fue realizada tomando por modelo, y posando para la misma, la esposa del ingeniero proyectista, José Manuel Bringas.

El misterio de las imágenes originales

Según el autor del libro consultado únicamente dispone de estos datos a través de las notas de prensa del "Diario Montañés", pero no le ha sido posible acceder a la documentación relativa al proceso de reconstrucción de la Catedral de Santander.

Dice el autor:

En 1984, ni en el Colegio de Arquitectos, ni en los Archivos catedralícios, ni en el Ministerio de la Vivienda (a través de su Delegación en Santander, a la que según testimonio verbal de persona bien enterada fueron remitidos todos los planos y documentación que -provisionalmente- se habían conservado en la Casa de los Canónigos hasta el año 1965) hemos tenido acceso, para hacer un relato más completo y riguroso de las modificaciones experimentadas por nuestro primer templo.

Preguntas sin respuesta:

  • ¿Dónde están las imágenes originales del retablo?
  • ¿Quién se quedó con ellas?
  • ¿Por qué es tan difícil obtener información sobre el tema?
  • ¿Quienes se beneficiaron del expolio?
Testimonios sobre el destino de las imágenes

Según informes de una persona del Cabildo de la Catedral de Santander, consultado en el año 2001:

Una de las imágenes del retablo se la quedó un arquitecto, y un San Pedro sirvió al escultor Alangua de modelo para hacer una estatua de piedra que se halla en la hornacina en el exterior de la catedral, cerca de la puerta. Otros restos de esculturas fueron guardadas en un trastero en la torre de la catedral. Estas ciertamente ahora no existen allí.

Sobre el Marqués de Lozoya

Juan de Contreras, Marqués de Lozoya (1893-1978) Historiador, crítico de arte y literato nacido en Segovia. Fue director general de Bellas Artes entre 1939 y 1951.

Fuente: LÓPEZ GONZÁLEZ-RECIO, Luis. La Abadía y Catedral-Basílica de Santander. Notas de prensa del "Diario Montañés" (1949-1950).

El retablo de Tamariz en Santander

Retablo del altar mayor de la Catedral de Santander. Procede de la iglesia de San Juan en Tamariz de Campos. Fue realizado alrededor de 1710; su arquitectura pertenece a la órbita de Alonso del Manzano, mientras que la escultura puede atribuirse a Tomás de Sierra, de Medina de Rioseco.

Imágenes y texto tomados de: SOTO CASADO, José Luis y POLO SÁNCHEZ, Julio. La catedral de Santander. León: EDILESA, 2002.

Retablo de la Virgen del Rosario – Argüelles (Asturias)

A la derecha del altar mayor se encontraba el dedicado a la Virgen del Rosario, cuyo retablo se llevó al templo de San Martín de la aldea asturiana de Argüelles (junto a Noreña). La imagen de la Virgen del Rosario que ocupaba dicho retablo se acomodó en una hornacina de la Iglesia de San Pedro de Tamariz.

Es un retablo barroco de finales del siglo XVII, principios del XVIII. Fue restaurado en Argüelles entre los años 1995 y 1996.

Retablo del Cristo y Cristo de la Salud – Noreña (Asturias)

En el muro sur de la iglesia se abría una puerta que, tras bajar unos escalones, llevaba a la Capilla del Cristo, lugar para el recogimiento y la oración. El retablo que albergaba la imagen del Cristo se llevó a la Ermita del Ecce Homo de Noreña (Asturias), donde ha sido restaurado.

La imagen del Cristo crucificado que albergaba la capilla se encuentra ahora en la Iglesia parroquial de Noreña, donde se le llama "Cristo de la Salud".

El Cristo de la Salud colocado a la izquierda de la puerta lateral, al que sirve de fondo un sencillo arco de cantería, es una excelente talla del XVII. Tiene la severa majestad, el puro equilibrio y nobleza de proporciones que acusan las mejores obras de los escultores de aquella centuria. Perteneció a la iglesia de San Juan Bautista de Tamariz de Campos, también de la provincia de Valladolid; iglesia ya desaparecida hace tiempo.

La azarosa historia del traslado a Noreña

El retablo barroco fue traído de Tamariz de Campos en el año 1948 por la Cofradía de Jesús Nazareno de Noreña. A mediados de 1948, un grupo de Noreña visitó la iglesia de San Juan, semiderruida, y observaron dos retablos que les "entusiasmaron".

Tras regateos y una azarosa negociación, el grupo noreñense recibió un telegrama avisando de la inminente venta de los retablos a Madrid. Acordaron una última visita:

... a eso de las tres de la mañana, partieron los cuatro caballeros noreñenses nevando y sin luna, con la apreciada carga y un poco de miedo; llevaban los faros apagados y la complicidad de la nieve aminoraba sus ruidos. Atravesaron el pueblo de Tamariz que dormía plácidamente. Solamente el anciano sacerdote, aún cobijado bajo el toldo, les decía adiós.

Tal era el estado de lo que finalmente pudieron comprar que muchos lo calificaron de "un montón de astillas apolilladas". Se precisó una costosa y eficaz restauración.

Ver más información sobre Noreña

Retablo de San Antón

A la izquierda del altar mayor se encontraba el altar dedicado a San Antón (San Antonio Abad), retablo que al parecer mostraba un gran lienzo representando a dicho santo, y también una talla de madera. Qué fue del retablo lo desconozco, mientras que la talla se encuentra en la Iglesia de San Pedro de Tamariz.

Otros elementos dispersos

El órgano

El órgano, que se encontraba sobre el baptisterio, desapareció pocos años antes del desmantelamiento de la iglesia. Dicen que se usó como pago en una de las reparaciones del órgano de San Pedro.

La pila bautismal

La pila bautismal permaneció algunos años a la intemperie, hasta que un día vino alguien con una furgoneta y se la compró al cura.

Otros elementos

El artesonado de madera desapareció, dicen que una parte fue utilizada para decorar el salón de una casa en Tamariz. Las baldosas de las naves laterales se vendieron y fueron utilizadas en un palomar. Las maderas que cubrían los enterramientos de la nave central se aprovecharon en parte en alguna casa particular. La piedra se empleó por el ayuntamiento en arreglar la Plaza y hacer los cimientos de dos casas. Las campanas se tiraron de la torre y se rompieron.

El reencuentro: la visita a Asturias (2019)

En octubre de 2019, más de 30 vecinos de Tamariz de Campos viajaron a Asturias para reencontrarse con el patrimonio de su antigua iglesia, disperso entre Argüelles y Noreña.

"Les propuse la idea a mis vecinos, porque considero que las próximas generaciones no van a tener ningún interés en verlo, por la cantidad de tiempo que habrá transcurrido. Íbamos muy ilusionados y contentos por ver parte de nuestro patrimonio. Todos quedaron gratamente sorprendidos y emocionados al verlo, ya que muchos de nosotros nunca lo habíamos visto en nuestro templo."
— Ángel Albillo, organizador de la visita

La idea partió de Ángel Albillo, vecino de Tamariz que había visitado en varias ocasiones tanto Argüelles como Noreña para ver los retablos.

En Argüelles fueron recibidos por José Junquera, historiador local que les ofreció una visita guiada con muchas explicaciones, y por Loli Prende, alcaldesa de barrio. El encuentro fue tan emotivo que ambas localidades se plantearon hermanarse.

La visita incluyó también la Ermita del Ecce Homo de Noreña, donde pudieron ver el retablo de la Capilla del Cristo, y la Iglesia parroquial de Noreña, donde se encuentra el Cristo de la Salud.

Un viaje para la memoria

El viaje de 2019 supuso para muchos vecinos de Tamariz la primera vez que veían el patrimonio artístico de su pueblo, disperso desde 1948. Para las generaciones mayores, fue un reencuentro con obras que conocieron en su infancia. Para los más jóvenes, un descubrimiento de la historia de su localidad.

La torre: historia de un derrumbe anunciado

El derrumbe parcial de 1995

Un día de otoño de 1995 se derrumbó parte de la torre, 450 años después de su construcción y tras décadas de abandono.

Alertas y propuestas de demolición (2010)

En julio de 2010, un informe del servicio de Urbanismo de la Diputación de Valladolid advirtió del mal estado de la torre y del peligro de derrumbe inminente, proponiendo su demolición "al menos hasta la zona que sujeta el resto de la iglesia que aún se mantiene en pie".

El informe también proponía colocar una valla de obra "con carácter urgente" en un perímetro de unos 15 metros ante el peligro de derrumbe, ya que con condiciones climáticas adversas "se puede venir abajo".

El coste estimado de la demolición controlada era de 100.000 euros, cifra inasumible para un municipio de apenas 70 habitantes.

La Comisión Territorial de Patrimonio de la Junta de Castilla y León acordó instar al Arzobispado y al Ayuntamiento a la "conservación y protección" del inmueble. No obstante, recordó que debían adoptar las medidas necesarias para garantizar la seguridad y "evitar posibles daños a las personas".

Inclusión en la Lista Roja (2022)

El 21 de noviembre de 2022, los restos de la iglesia de San Juan Bautista fueron incluidos en la Lista Roja del Patrimonio de Hispania Nostra.

El motivo de inclusión señalado: "Riesgo de derrumbe de los restos de la torre y pérdida de la portada renacentista."

Ver ficha completa en la Lista Roja de Hispania Nostra

Estado actual

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La torre sigue en pie, pero presenta graves grietas y deterioro estructural. Puede caerse en cualquier momento. Si la torre cae, la portada renacentista del siglo XVI también estará en grave peligro.

En los medios

Recopilación de noticias de prensa sobre la iglesia de San Juan Bautista y su patrimonio disperso.

2022

2019

2014

2010

Plano de la iglesia

Plano aproximado de la Iglesia de San Juan Bautista de Tamariz de Campos
Plano aproximado de la iglesia de San Juan Bautista

La iglesia se estructuraba, según recoge el cronista Andrés Pérez García en 1886, en tres naves y tres tramos a partir de dos parejas de pilares cilíndricos y coro alto a los pies, bajo el que se abriría el baptisterio. Su cubierta era una armadura de madera. Tuvo pórtico integrado en un atrio.

La Capilla del Cristo se levantaba en 1761 en el primer tramo del lado de la Epístola. Se mantiene en pie parte del muro de cierre de la nave norte (la del Evangelio), en el que se abre un nicho y hasta hace poco se mostraba decorado con yeserías de un frontón con unas figuras con túnica en relieve, que en la actualidad se han terminado de perder.

Otros documentos curiosos relacionados con las iglesias y ermitas de Tamariz